El tratamiento PVD (Physical Vapor Deposition) que utiliza Foster es una nanotecnología de vanguardia para la deposición física en fase de vapor. Desarrollado a partir de 2010 mediante un minucioso proceso interno de investigación y desarrollo, este tratamiento no es un simple recubrimiento y no utiliza sustancias químicas nocivas, lo que garantiza una elevada sostenibilidad medioambiental.