¿Qué es?
El PVD (Physical Vapor Deposition) es un proceso tecnológico de recubrimiento de altísimas prestaciones que transforma la superficie del acero sin alterar sus cualidades estructurales.
A continuación se resume su funcionamiento:
- Evaporación: En una cámara de vacío, se subliman o vaporizan metales nobles especiales mediante fuentes de energía de alta intensidad.
- Transporte: El vapor de átomos ionizados se desplaza en el vacío hacia el objeto que se va a recubrir.
- Deposición: Los átomos se condensan y se unen a nivel molecular a la superficie del metal, creando una película muy fina y ultrarresistente.
Las principales ventajas:
- Estética única: Aporta al acero colores brillantes y sofisticados (como el dorado, el cobrizo o el gris plomizo) conservando el acabado satinado o cepillado original.
- Resistencia extrema: Aumenta significativamente la dureza superficial, la resistencia al desgaste, a los arañazos y a la corrosión.
- Sostenible: Es un proceso 100 % limpio, sin emisiones nocivas ni residuos tóxicos.